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En la madrugada del lunes 17 de octubre fallecía Tony Cruz, un magnífico cantante y actor cuya voz quedará para siempre en la memoria de muchos de nosotros. Tony prestó su voz y su talento en obras de teatro, musicales, zarzuelas y películas.

Para dedicar este pequeño homenaje a su memoria he contado con la inestimable ayuda de dos de sus mejores amigos, que además tuvieron la suerte de trabajar con él en numerosas ocasiones: Javier Caldevilla y Eduardo Gutiérrez (gracias a ambos, sé que no ha sido fácil).

Uno sabe que está hablando de alguien muy especial cuando oye sobre él frases como:

“Era un hombre del que tenemos que tomar ejemplo para comprender lo que es amor a su trabajo y entrega, hasta en los momentos más duros.” (Eduardo Gutiérrez).

“Lo que quería no lo quería para él, lo quería para los suyos. Él era feliz viendo a su gente feliz. Claro que tenía defectos. Muchos… Todos los tenemos. Pero lo importante es que esos defectos quedan a un lado cuando sopesas su vida, su entrega, la bondad que rezumaba por todos sus poros y su dedicación a su trabajo y a su familia.” (Javier Caldevilla).

En los años 70 comenzó con éxito su carrera discográfica grabando varios discos, aunque sabiendo bien desde el principio que en este mundo un día puedes estar en lo más alto y al siguiente caer muy abajo. Sin embargo jamás perdió la ilusión y siempre tenía un gesto amable para sus compañeros.

Puede que uno de sus trabajos más inolvidables sea su interpretación del tema de la saga Toy Story “Hay un amigo en mí”, original de Randy Newman.

Así dicen que era: un verdadero amigo. Siempre con una palabra cercana (aunque a menudo cabezota y brusco), pero también capaz de decir aquello que a veces necesitamos oir, por mucho que nos duela.

Interpretó papeles protagonistas en numerosos musicales, entre ellos “Evita”, “Jesucristo Superstar” o “Sweeney Todd”. Y como actor de teatro cabe destacar su participación en “La Maja de Goya”, “Carmen, Carmen” o “Frank V”, compartiendo tablas con otros profesionales de la talla de Concha Velasco, Mario Gas, Paloma Sanbasilio, Juanjo Puigcorbé…

La zarzuela era sin duda otra de sus grandes pasiones. En este género disfrutó formando parte de numerosas obras, como “La Eterna Canción” o “La Boda y el Baile de Luis Alonso” en grandes teatros de todo el país.

De Tony Cruz cuentan que era un gran trabajador, abnegado, amante de su profesión, de su trabajo, y perfeccionista hasta la saciedad. Tenía talento, una voz prodigiosa, pero sobre todo, disfrutaba lo que hacía y se entregaba. Y sin duda eso se notaba en el resultado de su trabajo.

No importaba que su papel fuera de protagonista, secundario, elenco, o coro. Para él no había diferencia, porque sabía lo importante que es cada una de las piezas que un director pone sobre un escenario.

Esta es otra de sus grandes aportaciones al mundo del cine, el personaje Jack Skelleton al que dio vida en la película “Pesadilla Antes de Navidad”, de Tim Burton.

Sin duda, Tony era un gran ejemplo de cómo “interpretar” una canción. Otros magníficos trabajos que hizo en el mundo del doblaje son: Pocahontas, La Dama y el Vagabundo 2, South Park, Bichos, El Rey León 2, Los Teleñecos en la Isla del Tesoro

A continuación os dejo una serie de enlaces en los que podréis conocer más sobre su obra:

Su página en la Wikipedia.

Su Myspace oficial.

– “En memoria de Tony Cruz” (página de facebook gestionada por sus allegados).

Su ficha en eldoblaje.com con la lista de sus trabajos en este campo.

Para quienes le conocieron, Tony fue un gran amigo y un compañero inigualable. Los que no tuvimos esa suerte, le recordaremos como el magnífico cantante y actor que fue.

Descanse en Paz, Tony Cruz.